domingo, 20 de enero de 2019

El Cerebro y la Compasión



Aproximadamente 2300 años atrás el filósofo chino Mencius contaba que la mente de todo ser humano no resiste ver el sufrimiento ajeno.

Este concepto milenario cobra extrema vigencia en la actualidad luego de que la neurociencia comprobara que nuestro cerebro está orientado de “fábrica” hacia la bondad.
En otras palabras, no sentimos compasión solo porque tengamos buena voluntad (aunque esto ayuda mucho), sino porque nuestro cerebro aprendió a ver la bondad como una estrategia de supervivencia.

La compasión es un sentimiento humano que se manifiesta a partir de comprender el sufrimiento de otro. Es mucho más intensa que la empatía por ser la percepción y comprensión del sufrimiento del otro, sumada al deseo de aliviar, reducir o eliminar por completo el padecimiento.

Las neurociencias han demostrado que el estado de compasión puede influir sobre los sistemas neurofisiológicos e inmunes.
Se empezó a entender el mecanismo de la compasión gracias a Giacomo Rizzolatti, descubridor de las neuronas espejo. Estas células nerviosas se disparan en el cerebro tanto cuando hacemos o sentimos ciertas cosas como cuando vemos que otro las realiza o las sufre. Las neuronas espejo de la ínsula se estimulan y generan en nosotros una sensación penosa cuando observamos a otro sufriendo.

Además se comprobó que quien experimenta compasión aquieta la actividad de la corteza prefrontal derecha (asociada con estados de ánimo más negativos), y se activan zonas de la corteza prefrontal izquierda, y las redes neurales vinculadas con la empatía, el amor maternal y una mayor conexión entre pensamientos y sentimientos.

Un grupo de científicos liderados por Richard Davidson, profesor de psiquiatría y psicología en la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos, realizaron un experimento para conocer cómo funciona el cerebro en la compasión. Para eso estudiaron individuos expertos en meditación y algunos novatos con resonancias magnéticas funcionales (IRMf) mientras pasaban grabaciones con distintos sonidos (por ejemplo, una mujer pidiendo ayuda, un bebé riendo, etc.).

De esta manera mostraron cómo cultivar la amabilidad y la compasión a través de la meditación estimula regiones del cerebro que pueden hacer a una persona más empática hacia otros y confirmaron que las áreas de la ínsula y el sistema límbico son primordiales en la representación de las emociones. Del mismo modo, la zona temporal parietal del hemisferio derecho está involucrada en procesar la empatía y en percibir los estados emocionales ajenos.

Los investigadores indicaron que es posible sacar partido de la plasticidad del cerebro y entrenarlo para lograr que estas cualidades sean útiles para prevenir la depresión.

Actualmente el interés reside en enseñar técnicas de meditación a niños y adolescentes porque se considera que es una buena aproximación para evitar la agresividad y la violencia. 

Muchas tradiciones y culturas utilizan la compasión y la amabilidad para aliviar el sufrimiento del prójimo a través de métodos que incluyen entrenar la concentración, practicar la generosidad y utilizar estrategias cognitivas para visualizar el dolor ajeno, en un proceso que requiere años de práctica (no menos de 10.000 horas). Para esto lo fundamental es concentrarse en desear el bien ajeno más cercano y, luego, aprender a extender los sentimientos a todos, sin pensar en nadie en concreto.

Lo cierto es que aquellas personas acostumbradas a meditar mostraron mayor facilidad para entender el sufrimiento del otro. Esta actividad, tal vez, sea capaz de cambiar la vida entera de una persona, porque el cerebro adulto puede ser adiestrado para la compasión, como un “músculo” puede fortalecerse.

Si bien hasta ahora se sabía muy poco sobre el potencial humano para cultivar la compasión, un estudio realizado por investigadores del Centro para la Investigación de Mentes Saludables en el Centro Waisman de la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos, ha demostrado que los adultos pueden prepararse para ser más compasivos.

La investigación, publicada por la revista Psychological Science, analizó si dicho ejercicio podía provocar una conducta más altruista y cambios en los sistemas neuronales subyacentes a la compasión; los resultados obtenidos sugieren que la compasión, al igual que cualquier habilidad física o académica, no es algo estable, sino que se puede mejorar con entrenamiento y práctica.

Además, los mismos científicos señalaron la importancia de formar en compasión y bondad a los niños en las escuelas, a fin de ayudarlos a estar en sintonía con sus propias emociones y las de los demás. También sostuvieron que este entrenamiento podría servir para tratar problemas sociales como la ansiedad social o el comportamiento antisocial, porque cuando una persona avanza en un proceso de transformación emocional surge la necesidad de trabajar sobre la culpa, el perdón inteligente y la búsqueda de la mejor dirección para sus sentimientos compasivos. De hecho, algunas investigaciones recientes en el ámbito de las neurociencias están reportando que la compasión, entendida como la capacidad de acompañar el sufrimiento propio y ajeno, es primordial para producir cambios en la salud y la calidad de vida.

A la prueba de resonancia magnética funcional que se les efectuara a los monjes mientras practicaban la meditación de la compasión, que demostró la activación de redes neuronales asociadas con la felicidad y el bienestar, se le sumó el estudio liderado por Antoine Lutz sobre la activación de circuitos más profundos como los de la ínsula y la amígdala en meditadores de experiencia, y el de Nicholas Van Dam, quien confirmó que el grado de compasión que se siente por uno mismo es más efectivo que cualquier otro sentimiento y útil para mejorar los síntomas de ansiedad y depresión.

Aún no se sabe bien el porqué de todo ello. Solo se intuye que las personas con sufrimiento crónico necesitan dejar de autoexigirse o de lamentarse por lo que les toca transitar, y así perder el “egocentrismo de la enfermedad” para poner sus energías en progresar en aquello que la enfermedad no anula: las capacidades creativas, la vocación de desarrollo y las ansias de madurar.

En alguna medida, “amigarse con los síntomas" ―que no es lo mismo que resignarse― permite encontrar un pequeño espacio para respirar aire nuevo y reconocer que "no son la enfermedad" sino que "la tienen consigo" y, al dejar, poco a poco, de lamerse las heridas “vuelven al ruedo de la vida”, solo por conectarse con este sentimiento de compasión y sus efectos poderosos sobre sí mismo.

La compasión tiene muchas caras; algunas son feroces; otras, coléricas; algunas, tiernas; otras, sabias; por eso, antes de concluir, cito palabras de Séneca: 

"Preguntémonos, cuando nos cueste trabajo dejarnos conmover, cuán poco felices seríamos si los demás fueran inexorables hacia nosotros.”.

Felizmente, la esperanza de seguir tendiendo puentes entre la espiritualidad y la ciencia continúa vigente.


Bibliografía:
Jackson PL, Meltzoff AN, Decety J. How do we perceive the pain of others? A window into the neural processes involved in empathy. Neuroimage. 2005 Feb 1;24(3):771-9. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15652312
Lutz A, Brefczynski-Lewis J, Johnstone T, Davidson RJ. Regulation of the neural circuitry of emotion by compassion meditation: effects of meditative expertise. PLoS One. 2008 Mar 26;3(3):e1897. doi: 10.1371/journal.pone.0001897. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/pmid/18365029/
HT Weng, AS Fox, AJ Shackman, DE Stodola, JZK Caldwell, MC Olson, GM Rogers, RJ Davidson. Compassion training alters altruism and neural responses to suffering. Psychol Sci. 2013 Jul 1; 24(7): 1171–1180. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3713090/ 
Van Dam NT, Sheppard SC, Forsyth JP, Earleywine M. Self-compassion is a better predictor than mindfulness of symptom severity and quality of life in mixed anxiety and depression. J Anxiety Disord. 2011 Jan;25(1):123-30. doi: 10.1016/j.janxdis.2010.08.011. Epub 2010 Aug 19. https://www.researchgate.net/publication/46219490
René Gallardo Vergara. Naturaleza del Estado de Ánimo. Revista Chilena de Neuropsicología, vol. 1, núm. 1, 2006, pp. 29-40. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=179317886004

Fuente: Asociación Educar



MEDITACIÓN DE AUTOCOMPASIÓN




Ponte en una postura cómoda, sentado con la espalda derecha, toma contacto con tu cuerpo y con tu estado de ánimo...., reconoce las tensiones..., siente aceptación profunda..., dirige tu mirada hacia los dolores y tensiones sin huir de ellos...


Respira de forma más lenta que lo habitual… el aire entra y sale y te recreas en ello, eres consciente de tu respiración….

A medida que respiras tus tensiones se disuelven, tu rostro se relaja…..

Aflojas las mandíbulas, los músculos de tus labios se ablandan….

La energía fluye libre por tus manos….

Tu abdomen, blando….

Cada respiración inunda tu consciencia de paz y sosiego...

Ahora siente tu ser, y la alegría y el bienestar que lo recorre…

Siente lo profundo de tu pecho, y descubre un punto de luz en él, una llama… sientes como desde ese punto comienza a brotar amor, un amor en el que te envuelves…..

Escucha como desde ese núcleo te dices: “te abrazo, deseo que seas feliz, te amo, deseo que vivas en armonía, que encuentres la luz que hay en ti” ……

Sientes un inmenso amor hacia la totalidad de ti mismo, es amor…., tu mente lo reconoce, lo has sentido en anteriores ocasiones…...

Ahora tu mente va a traer al presente un recuerdo de afecto, un episodio de tu vida en el que has sentido amor total. Tu mente profunda puede hacerlo y además quiere colaborar contigo, quiere que seas feliz….observa…deje que llegue esa imagen….

Recréate en ese caudal de felicidad, siéntelo en todas las células de tu cuerpo…..

Siente como sonríen tus billones de células, pequeñas vidas sonriendo…., siente la caricia del amor en tu cuerpo y la hondura y plenitud del sentimiento de afecto que eres…..

Siente que te amas por encima de tus defectos e imperfecciones…. Reconoces que en ocasiones una parte de ti ha sido injusta y negativa, pero aún así mereces todo tu amor…. No ignoras tus errores pero los conviertes en experiencia y aprendizaje, reconoces que no hay nada negativo que tenga el peso suficiente como para dejar de amarte…..

Siente amor incondicional hacia ti, acéptate y perdónate de corazón...

Escucha al núcleo profundo de tu pecho que te dice: “te abrazo, deseo que seas feliz, te amo, deseo que vivas en armonía y que te reconozcas en la luz de tu verdadero ser”….

Déjate envolver por el amor incondicional que eres, aceptando y reconociendo todas las incapacidades e imperfecciones de tu personalidad….

Siente tu pecho abierto, déjate llevar por el amor, flota en el amor y fluye en el río de benevolencia universal…

Siente como algo muy profundo en ti es plenamente comprendido y amado, algo muy hondo que está sanando y que tú lo dejas hacer...

Ahora observa como desde lo profundo de tu pecho, brota un rayo de luz de color rosa y esa energía comienza a conformar una pequeña esfera que va creciendo y creciendo lentamente….

Poco a poco esa esfera de amor te va envolviendo….

Ahora en tu mente aparece la imagen de una persona por la que sientes verdadero cariño…. observa, siéntelo. Siente su presencia en el interior de la esfera, obsérvala…., expande tu corazón hacia esa persona, la sintonizas en la energía de amor, la sientes envuelta en tu cariño y amor incondicional…. 
Tú no te engañas y sabes lo que no te gusta de esa persona, reconoces que también tiene defectos y comete errores, pero aun así merece todo tu amor…, deseas profundamente que sea feliz.... y desde lo más profundo le dices: “te abrazo, te deseo toda la felicidad del mundo, te amo”….

Hazle llegar tu amor… Sientes que está sucediendo de verdad, déjate fluir…. Ama y permanece así haciendo posible ese amor….

Ahora, se conforma en tu mente la imagen de una persona desconocida. Observa, siéntelo. En tu mente se conforma la imagen de alguien extraño para ti, alguien a quien quizás ves a menudo pero te resulta indiferente, deja que tu vibración amorosa abarque también a esa persona, sientes amor hacia ella….., deseas de corazón que sea feliz y sientes como desde lo más profundo le dices: “te abrazo, te deseo toda la felicidad del mundo, te amo” ….

Y ahora, recuerda a alguien con quien tienes conflicto, tu mente selecciona a esa persona….

La visualizas frente a ti, ahora siente como abres más tu corazón para incluir a esta persona incomoda en tu esfera amorosa, junto a las demás personas. Envuélvela en tu amor incondicional, acéptala profundamente y aunque no estés de acuerdo con alguna de sus manifestaciones, puedes reconocer su verdadera esencia por encima de vuestra relación… Comprendes sus particulares necesidades, incluso a veces puedes observar en sus ojos ese niño o esa niña interior, a veces asustada y le envías tu amor…. Le deseas que sea feliz, que encuentre su verdadera luz...

Siente como la arropas con un intenso amor y comprensión y le deseas también que encuentre paz consigo mismo…

Reconoces que tu percepción de enemistad es superficial y que su esencia verdadera es pura y luminosa, sus defectos e imperfecciones no la hacen menos merecedora de amor...
Por encima de todo, tu sabes que quiere vivir satisfecha exactamente como tú, deséale que lo consiga: Desde lo profundo le dices: “Te abrazo, te reconozco, deseo que seas feliz, deseo que reconozcas tu verdadero ser”….

Siente como hay amor en tu corazón, acaricia su ser con tu mente amorosa y observa que lo que no has sido capaz de amar en esa persona es precisamente lo mismo que no eres capaz de aceptar en ti….

Sientes lucidez y sientes que abres una parte más profunda de tu capacidad de comprender, de tu capacidad de amar…

Eres capaz de ponerte en el lugar de diferentes personas y observar tus procesos mentales. Tu mente es flexible y lúcida y sientes un gran amor y respeto hacia ti y hacia cualquier persona que llegue a tu consciencia: razas, culturas, seres de otros mundos… Hacia todas abres tu corazón y das tu amor y lucidez….

Y ahora para finalizar toma unas respiraciones profundas, vuelve al lugar donde te encuentras… mueve lentamente los dedos de tus manos y los dedos de tus pies y, poco a poco, abre tus ojos.

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sábado, 19 de enero de 2019

Matthieu Ricard, “el hombre más feliz del mundo”



EL MONJE BUDISTA DE ORIGEN FRANCÉS SE HA PUESTO A DISPOSICIÓN DE CIENTÍFICOS QUE BUSCAN DESCUBRIR LAS RAZONES DETRÁS DE SU FELICIDAD, MEDIANTE LA OBSERVACIÓN DE SU ACTIVIDAD CEREBRAL.

Matthieu Ricard parecía llevar la vida de un científico común, hasta que, después de presentar su tesis doctoral, el genetista decidió dejar la ciencia de lado para dedicarse de tiempo completo a la práctica del budismo tibetano. Tras mudarse a la India, Ricard se volvió un discípulo del venerado lama Dilgo Khyentse Rimpoche, guardián de un vasto conocimiento del budismo tibetano.

Después de la muerte de su maestro el monje francés decidió retomar la misión de su maestro e invitar a otros a “mejorarse a sí mismos para servir mejor a otros”, ya que este servicio es una expresión tangible del principio budista de generosidad y, de acuerdo a dichas enseñanzas, es una fuente de gozo inagotable.

Lo cual pareciera verdad cuando enfrentamos la capacidad de gozo que encarna Matthieu Ricard, quien se puso a la disposición de Richard Davidson, un neurocientífico de la Universidad de Wisconsin, para estudiar los efectos de la meditación en su cerebro.

Davidson colocó más de 200 sensores en el cráneo del monje como parte de un experimento con varios meditadores avanzados. Los resultados mostraron que cuando Ricard meditaba cultivando compasión, su cerebro producía niveles inauditos de ondas gama.

Dichas ondas están relacionadas con la memoria, atención, aprendizaje y conciencia y los niveles que el monje presentó no habían sido reportados con anterioridad dentro de la literatura neurocientífica.

Además, los resultados también mostraron una intensa actividad en la corteza prefrontal de sus cerebros. Según los investigadores, esto podría estar relacionado con una mayor capacidad para ser feliz debido a la reducción de la tendencia a la negatividad.

Por otro lado la compasión es uno de los principales ingredientes para la felicidad de Ricard. Después de estos estudios, se le empezó a llamar a Ricard "el hombre más feliz del mundo"


Estos son algunos consejos de Matthieu Ricard para aprender a meditar y practicar apropiadamente:


1. Una mente sana debe actuar como un espejo, las caras pueden reflejarse en el cristal pero ninguna de ellas se queda fija. Usa la misma técnica con tus pensamientos, déjalos pasar a través de tu mente pero no te obsesiones.

2. Es imposible evitar que los pensamientos surjan, pero concentrarse en un sonido particular o la respiración entrando y saliendo calma la mente y le da mayor claridad. Controlar la mente no se trata de reducir tu libertad, se trata de no ser esclavo de tus pensamientos. Piensa en ello como dirigir tu mente como un bote, en lugar de dejarlo a la deriva.

3. Practica la atención plena, pon atención a las sensaciones de tu respiración estando y saliendo. Si te das cuenta de que tu mente divaga, tráela de vuelta al concentrarte en tu respiración. Esto se conoce como conciencia plena. Puedes aplicarla a otras sensaciones para traerte al ahora en lugar de estar obsesionado con el pasado o el futuro. Puedes enfocarte entonces en el calor, el frío, o los sonidos que percibes.

4. Una vez que hayas adquirido cierta habilidad puedes utilizar eso para cultivar cualidades como la bondad o manejar emociones perturbadoras. Todos hemos sentido un amor que todo lo consume, aunque usualmente dura como 15 segundos, sin embargo puedes cultivar esta vívida sensación amorosa a través de concentrarte en ello durante la meditación.

5. Así como cuando se trata de tocar el piano, practicar durante 20 minutos tiene mucho más impacto a largo plazo que unos pocos segundos. También es importante una práctica regular.

6. Puedes usar la meditación para conquistar emociones negativas. Puedes contemplar tu experiencia como un fuego ardiendo. Si estás consciente de estar enojado, no estás enojado, estás consciente. Estar consciente de la ansiedad no es estar ansioso sino consciente. Si estás consciente de estas emociones dejarás de alimentar el fuego y éstas se apagarán.


http://pijamasurf.com/2016/09/6_consejos_de_matthieu_ricard_para_aprender_a_meditar_y_experimentar_un_gozo_inagotable/


viernes, 18 de enero de 2019

Psiconeuroinmunología y la Respuesta de Relajación


Pasos sencillos para que luego de una práctica continua cualquier persona pueda acceder al estado fisiológico de la Respuesta de Relajación.
La técnica ha sido desarrollada e investigada por el Dr. Herbert Benson quien sistematizó ejercicios de la Meditación Trascendental.

Consiste en un ejercicio combinado de relajación y meditación donde se obtiene una respuesta fisiológica saludable denominada Respuesta de Relajación opuesta a la del estrés.

Los efectos terapéuticos de la relajación se producen debido a que actúa a diferentes niveles psicofisiológicos y metabólicos, incluso a nivel del genoma.

Entre los cambios beneficiosos producidos cuando se accede al estado psicofisiológico de la Respuesta de la Relajación luego de una práctica sostenida se encuentran:

· Disminución de la activación del Sistema Simpático

· Disminución de la activación del Sistema Hipotálamo-Hipofisario-suprarrenal

· Disminución de la Presión Arterial

· Aumento de la capacidad Inmunológica

· Aumento del Oxido Nítrico

· Disminución de Citoquinas Proinflamatorias

· Disminución del metabolismo oxidativo

· Aumento de la actividad de la Telomerasa


Estos cambios se encuentran relacionados a un estado de salud y promoción de la longevidad.

Se han investigado los beneficios de la relajación en diferentes enfermedades médicas como: Hipertensión esencial, enfermedad coronaria, diabetes tipo II, asma, enfermedades autoinmunes, cáncer, HIV-SIDA, enfermedades gastrointestinales, alergias, infecciones y otras.


¿Cuáles son las metas al realizar la respuesta de relajación?


“Para muchos individuos, la práctica regular de realizar la respuesta e relajación está asociada a sentimientos de paz, energía, autoaceptación y mayor felicidad acerca de sí mismos"

"Algunos aprenden a sentirse menos preocupados acerca del pasado y el futuro, y a disfrutar el tiempo presente más intensamente"

"Aún más importante, realizar la respuesta de relajación puede reducir los síntomas físicos relacionados con el estrés y se asocia con los siguientes beneficios":

• Disminución de la ansiedad.

• Liberación de preocupaciones compulsivas, autocrítica y pensamientos negativos.

• Incremento en la concentración y la atención.

• Mejora del sueño.

• Mayor autoaceptación.

• Mejorar la ejecución y la eficacia.


"Recuerde mantener una actitud abierta y de aceptación. 
El aprender cualquier nueva destreza requiere paciencia y perseverancia.”




PASOS PARA OBTENER LA RESPUESTA DE RELAJACIÓN
(Dr. Herbert Benson, Instituto de Medicina Mente-Cuerpo – Harvard Medical School)


Paso 1: Escoja una palabra, frase, imagen u oración de enfoque. Quizás usted prefiera una palabra o frase neutral, tal como uno, paz o amor o una palabra o frase que parta de su sistema personal de creencias.

Paso 2: Siéntese tranquilamente en una posición cómoda.

Paso 3: Cierre los ojos.

Paso 4: Relaje los músculos, progresivamente desde los pies a la cabeza.

Paso 5: Respire lenta y naturalmente y, según lo haga, repita en silencio su palabra o frase de enfoque cuando exhale.

Paso 6: Adopte una actitud pasiva. No se preocupe de qué tan bien lo está haciendo. Cuando vengan otros pensamientos a su mente, simplemente regrese nuevamente a la repetición.

Paso 7: Continúe por diez o veinte minutos.

Paso 8: No se detenga inmediatamente, continúe sentado por un minuto, permitiendo que otros pensamientos vuelvan. Después abra los ojos y siéntese otro minuto antes de levantarse.

Paso 9: Practique la técnica una o dos veces al día. Los mejores momentos son antes del desayuno y antes de la cena.


Genomic Counter-Stress Changes Induced by the Relaxation Response. Benson y col.

Dr. Jorge Santiago

APPNIE (Asociación Peruana de Psiconeuroinmunoendocrinología)



martes, 15 de enero de 2019

Mecanismos de supervivencia: Crecimiento y Protección.


El Dr. Bruce Lipton, biólogo celular norteamericano que realiza estudios en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, lleva una línea de investigación donde une la ciencia y el espíritu.

Se ha enfocado en los patrones químicos y electromagnéticos a través de los cuales la energía (en forma de pensamientos y creencias) puede afectar nuestra biología, incluyendo el genoma humano.

Sus novedosos descubrimientos, indicaron que la mente controla las funciones del cuerpo, y esto implica que nuestro cuerpo puede ser modificado en la medida en que cambiamos nuestra manera de pensar.

Nuestras creencias interactúan con la afinidad de probabilidades del universo cuántico, y estas afectan las células de nuestro cuerpo, contribuyendo a la expresión de diferentes potenciales genéticos.

Este mecanismo funciona así:

Existen proteínas que están a ambos lados de la membrana celular, las proteínas de la superficie externa de las células, son receptivas a las fuerzas externas, incluso a los cambios bioquímicos del cuerpo (producto de los diferentes tipos de pensamientos y emociones).

Estos receptores externos afectan, a su vez, las proteínas internas de cada célula, alterando su estructura molecular. Los dos tipos de receptores funcionan como un enrejado que se puede contraer y expandir. El grado de expansión determina el tamaño y la forma de las moléculas (llamados proteínas emisoras), que pueden pasar a través de dicho enrejado.

El complejo receptor-emisor por sí mismo actúa como un interruptor molecular, aceptando las señales del ambiente celular que desenvuelven el ADN (ácido desoxirribonucleico), desactivando la funda de las proteínas que lo cubren. A diferencia de lo que se creía, los descubrimientos de Lipton indican que el ADN no es el que controla la biología de las células sino la funda de proteínas que lo recubre, que además es la responsable del encendido o apagado de los genes. Esta funda depende más de las señales del medio ambiente que se dan afuera y adentro de la membrana celular, que de la información genética en sí misma.

La evolución ha suministrado muchos mecanismos de supervivencia. Estos pueden dividirse en dos grandes categorías funcionales:

- Crecimiento (desarrollo) y

- Protección.

Estos dos mecanismos son comportamientos fundamentales necesarios para la supervivencia de cualquier organismo.

Sabemos la importancia del mecanismo de protección, pero es posible que no dimensionemos la importancia del mecanismo de crecimiento, pues a pesar de ser adulto, cada día miles de millones de células de tu cuerpo se deterioran y necesitan ser reemplazadas. Por ejemplo, el revestimiento del estómago se renueva cada setenta y dos horas, a fin de mantener esa continua renovación celular, tu cuerpo necesita consumir una considerable cantidad de energía todos los días.

Al igual que las células, los seres humanos inhiben inevitablemente su crecimiento cuando cambia a modo de protección.

Si estas huyendo de un puma, no es buena idea desperdiciar la energía para crecer. A fin de sobrevivir, guardas toda la energía para la reacción de huida o lucha. La redistribución de las reservas de energía para incrementar la respuesta de protección, tiene como consecuencia ineludible, una disminución del crecimiento.

Además de distribuir la energía con el objetivo de sustentar los tejidos y lo órganos necesarios para la respuesta de protección, hay una razón adicional para inhibir el crecimiento: los procesos de crecimiento requieren de un intercambio libre de información entre el organismo y el medio, por ej. Se comen alimentos y excretan los productos de deshecho. Sin embargo, la protección requiere del cierre completo del sistema, un muro que aleje al organismo de la supuesta amenaza.

La inhibición del proceso de crecimiento, también resulta debilitante ya que, el crecimiento es un proceso que no solo consume energía sino que es necesario para producir energía. En consecuencia, una respuesta de protección mantenida, inhibe la producción de energía necesaria para la vida, cuanto más tiempo permanezca el modo de protección, más se reducirá el crecimiento.
Recordemos que cuando el sistema nervioso reconoce una señal de amenaza en el ambiente, alerta a todas las células de nuestro cuerpo del peligro inminente.

Puedes sobrevivir a la tensión que provoca cualquier amenaza, pero la inhibición crónica del crecimiento compromete de forma grave tu vitalidad.

Es importante recalcar que para experimentar a fondo la vitalidad se necesita algo más que eliminar el estrés de la vida.

En una sucesión constante de crecimiento y protección, eliminar el estrés solo te coloca en una posición neutral. Para prosperar además de eliminar los agentes estresantes, debemos buscar de modo activo la alegría, el amor y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen los procesos de crecimiento.

Podemos resumir que el cuerpo consta de dos sistemas de protección diferentes, ambos esenciales para la conservación de la vida.

El primero es el sistema que pone en marcha la protección contra las amenazas externas, en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. Cuando no existen amenazas, el eje permanece casi inactivo y el crecimiento florece. Sin embargo, cuando el hipotálamo cerebral percibe una amenaza en el entorno, activa el eje mediante el envío de una señal a la glándula hipofisaria. La glándula maestra, que es la responsable de conseguir una comunidad de cincuenta billones de células, se prepara para el peligro inminente.

El segundo sistema de protección corporal es el sistema inmunitario, que nos protege de las amenazas continuas que recibe el organismo (infecciones, heridas, quemaduras, et.).

La activación del sistema inmunitario supone un gasto de la reserva de energía del organismo. Para tener una idea, la cantidad de energía que consume este sistema, recordemos cuando el organismo está luchando con estados de infección, gripe o resfrío, lo débiles que nos sentimos.

Lo contrario ocurre cuando el eje activa la respuesta de huida o lucha, las hormonas secretadas por las glándulas suprarrenales suprimen por completo la actuación del sistema inmunitario a fin de conservar las reservas de energía. De hecho, las hormonas del estrés son tan eficaces a la hora de inhibir las funciones del sistema inmunitario que los médicos se las recetan a los pacientes de trasplantes para que su sistema no rechace los tejidos externos. 

Este sistema o eje, es un mecanismo excelente para manejar las situaciones de estrés agudo. Pero, este sistema de protección, no está diseñado para permanecer activado de forma continua. En la actualidad, la mayor parte del estrés que experimentamos, no tiene carácter agudo, no son amenazas concretas que podamos identificar con facilidad, no podemos responder a ellas y seguir adelante.

A diario, nos vemos acosados por muchos problemas sin aparente solución en nuestra vida personal, nuestro trabajo, nuestro planeta desgarrado por guerras o catástrofes naturales, y estas preocupaciones, no amenazan nuestra supervivencia inmediata, pero igualmente activan el eje y da como resultado una elevación crónica de las hormonas del estrés.
Así como los dos sistemas de defensa no pueden trabajar simultáneamente, al activar uno, dejamos inactivo el otro. 



viernes, 11 de enero de 2019

Las Terapias Mente-Cuerpo



La Medicina Mente-Cuerpo es la utilización basada en evidencia científica de las diversas terapias mente-cuerpo estructuradas en programas de intervención según las patologías, pero que básicamente tienen como objetivo la reducción de las consecuencias fisiopatológicas del estrés en el organismo.

Hoy en día la Medicina Mente-Cuerpo se utiliza en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles y en aquellas en las cuales el estrés influye en su génesis y evolución como la diabetes, hipertensión, dolor lumbar, fibromialgia, cáncer (calidad de vida y sobrevida), enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, alergias, asma, infertilidad, migraña, entre otras.

Se busca promover la salud en general al generar un estado fisiológico de armonía alostática llamado la "Respuesta de Relajación" que se opone a los estados fisiológicos de "La Respuesta del Estrés" los cuales están implicados en diversas patologías médicas, estrés, ansiedad y depresión.

La fisiopatología a través de la cual los estados de estrés se relacionan con las enfermedades es explicada por la Psiconeuroinmunología.

Las Terapias Mente-Cuerpo son “Las intervenciones que utilizan una variedad de técnicas diseñadas para facilitar la capacidad de la mente de afectar la función y los síntomas corporales”.

Comprende a las terapias de integración psicofisiológica sustentadas científicamente por la Psiconeuroinmunología que incluyen la respuesta de la relajación, meditación, imaginación guiada, relajación progresiva, entrenamiento autogénico, escritura terapéutica de autorrevelación, intervenciones psicosociales, entre otras.

Promueven el adecuado balance homeostático y alostático relacionado a la salud, por lo cual en la actualidad constituyen una herramienta en el tratamiento de diversas enfermedades, en la actualidad se recomienda su aplicación en los servicios de salud en los cuidados médicos ambulatorios.

Las revisiones de Astin et al (2003) y Pelletier (2004) resaltan las evidencias clínicas que sustentan la utilización de las terapias mente-cuerpo en patologías como:

Cefalea crónica
Asma
Enfermedad coronaria
Lumbalgia
Diabetes
Hipertensión
Síndrome de intestino irritable
Fibromialgia
Síndrome de fatiga crónico
Insomnio
Artritis reumatoide
Síndrome premenstrual
Dolor crónico
Cáncer
VIH/SIDA
Osteoartritis

Las terapias mente-cuerpo requieren la participación activa del paciente por lo cual no son recomendables cuando no se cumple esta condición.


BENEFICIOS

  • Cambio en las creencias y actitudes respecto a su salud y a la propia capacidad de autorregulación mente-cuerpo.
  • Cambio de aquellos estados emocionales, cognitivos y conductuales que afectan la salud.
  • Capacidad de afrontar al estrés y sus consecuencias en la patología médica.
  • Vivencia de las experiencias de relajación y visualización antiestrés promotoras de salud.
  • Previene la aparición de enfermedades crónicas reforzando la capacidad de defensa inmunológica, alostasis y homeostasis del organismo.

Cuando se está enfermo se obtiene mejoría de la calidad de vida y como terapia sinérgica de cualquier tratamiento acelera el tiempo de recuperación de la enfermedad.



Candace Pert expresa:

“La meditación, la relajación o la imaginación guiada, son formas de entrar en la conversación interna con el organismo, interviniendo conscientemente en sus interacciones bioquímicas.”

Esto resalta la capacidad que tenemos de entrar en nuestro cuerpo e intervenir de manera conscientes en sus procesos biológicos y manifestaciones, poniéndolas a trabajar a nuestro favor. Tenemos un gran poder sobre nuestra salud y la posibilidad de curación.

Hay numerosas evidencias de la aplicación de estas técnicas en pacientes con asma, cáncer, y otras patologías.




Juana Ma. Martínez Camacho

Terapeuta Transpersonal(Escuela Española de Desarrollo Transpersonal)
Especialista en Bioneuroemoción
(Instituto Español de Bioneuroemoción)
Facilitadora Internacional CMR (Liberación de la Memoria Celular)
(Cellular Memory Release)
Anatheóresis (Psicoterapia Regresiva Perceptiva)
(Transpersonal Anatheóresis Madrid)
Formación Internacional en Psiconeuroinmunoendocrinología
(IPPNIM)




www.centroelim.org


jueves, 10 de enero de 2019

Impacto del estrés en la Psiconeuroinmunoendocrinología

De la mente a la célula

(Resumen artículo Manolete S. Moscoso 

University of South Florida/Health -                                                                                                      02 de octubre de 2009)



Desde la época de Galeno, ya se sabe que las emociones afectan la salud, sin embargo, la medicina convencional sigue tratando la mente y el cuerpo separados e independientes, como si uno no afectara al otro.


El nuevo modelo medico Biopsicosocial propuesto por Engel, 1977 dice que el ser humano está compuesto de factores biológicos, psicológicos y sociales y su comportamiento puede mejorar o perjudicar su calidad de vida.

Debido a las conexiones mente-cuerpo que estudia la PNEI, sabemos que una situación estresante que altere el funcionamiento de uno de los sistemas, afecta a los demás sistemas. El éxito terapéutico requiere del entendimiento de las interconexiones de la mente, sistema nervioso, endocrino e inmune, como así también de una relación médico-paciente empática, afectiva, esto de por si, potencia cualquier tratamiento.

En este nuevo paradigma biopsicosocial, no existe división entre la mente y el cuerpo. Nuestra manera de pensar, creencias, y sentimientos se traducen en actividad bioquímica en las células nerviosas del cerebro, y esto se expresa en los sistemas endocrino e inmune, aumentando o deteriorando la salud de la persona. Hoy en día, la ciencia demuestra que al modificar nuestros pensamientos estamos modificando nuestra biología.

Cada vez más universidades investigan y aplican programas de interacción cuerpo-mente, entre ellas la universidad de Harvard, Columbia, UCLA, UC San Francisco, Pittsburgh, Stanford, Arizona, Miami, South Florida (USF).

Distintos programas han sido implementados para prevenir, mejorar y revertir enfermedades cardíacas, diabetes II y cáncer.

En el desarrollo de la Psiconeuroinmunología, hubieron dos eventos de suma importancia, un artículo sobre Emociones, Inmunidad y Enfermedad: “Una integración Teórica Especulativa”, de Solomon, y un trabajo de Ader y Cohen sobre el condicionamiento clásico de funciones inmunológicas: “Condicionamiento Conductual de Inmunosupresión”.

Posteriormente, sobre la década de los 80, se da un aumento de la investigación científica con respecto a cómo los pensamientos, emociones y comportamientos modulan y median en las funciones endocrinas e inmunológicas (Glaser & Kietcolt-Glaser, Kiecolt-Glaser&Glaser, Rabin).

Hay cuatro sistemas de Procesamiento de información: la mente, el sistema nervioso, el sistema endocrino, y el sistema inmune. Estos sistemas interactúan en armonía y se comunican de manera permanente logrando el equilibrio homeostático, que fomenta la salud y prepara al organismo para afrontar las enfermedades. La pérdida de ese equilibrio es la interrupción en los procesos de interacción de estos sistemas, dando lugar a las enfermedades. La Psiconeuroinmunoendocrinología se ocupa del estudio de estas interacciones y del estudio de cómo el estrés psicológico afecta la interacción en los sistemas nervioso, endocrino e inmune.


El estrés- respuesta emocional

Algo de estrés es un estímulo que motiva a obtener logros, a cumplir metas; pero en muchas otras ocasiones, el estrés produce un estado de preocupación, temor, irritabilidad, tristeza, ira, ansiedad, frustración… generalmente es un estado transitorio, pero cuando se hace crónico (distrés emocional), ocasiona desequilibrios que afectan la salud.
Es importante la percepción que se tiene del acontecimiento, si la persona lo percibe amenazante, porque al evaluarlo lo interpreta como superior a los recursos personales con los que cuenta para afrontarlo, entonces entra en estrés y esa evaluación depende de la personalidad, las experiencias que haya tenido anteriormente, el apoyo social con el que cuente, el estilo de afrontamiento y la disponibilidad económica….


La Respuesta Fisiológica del Estrés

Una cosa son los estresores, y otra la respuesta fisiológica al estrés, ésta fue descrita por Cannon, que registró los cambios fisiológicos frente a situaciones de amenaza (con animales de laboratorio). Esta respuesta nos permite reaccionar ante una situación de emergencia con todo nuestro potencial físico, superar el peligro, y adaptarnos frente a la circunstancia.

Este síndrome de adaptación general, fue descrito con mayor detalle por Hans Selye, que habla de tres fases:

Fase de alarma: las glándulas adrenales producen adrenalina y cortisol con el propósito de restaurar la homeostasis.

Fase de Resistencia: la adaptación del organismo llega a su estado óptimo.

Fase de Agotamiento: si el agresor persiste, el organismo abandona el proceso de adaptación y culmina en la enfermedad o muerte.

Los nuevos estudios científicos en neuroendocrinología y psiconeuroinmunología, se realizan con personas y nos permiten entender con mayor detalle la respuesta fisiológica del estrés, las interacciones multidireccionales entre los cuatro sistemas antes mencionados y sus consecuencias en la salud.

Investigaciones científicas, muestran que los factores ambientales, culturales, sociales, actitudinales, de identidad sexual y rasgos de la personalidad, median y modulan la respuesta fisiológica del estrés, que tiene una misión protectora, y es activada instantáneamente por el estresor: se activa el eje Hipotálamo-Pituitaria-Suprarrenal (HPA) produciéndose hormonas, principalmente cortisol. También se activa el eje Simpático-Suprarrenal Medular (SAM), segregando adrenalina y noradrenalina, que permiten el aumento de glucosa en la sangre, aportando mayor energía, oxígeno, fuerza muscular, alerta y una mayor resistencia al dolor.

Al liberarse estas hormonas, se inicia un proceso de comunicación con el sistema nervioso autónomo, por medio de los sistema simpático y parasimpático, que enlazan la experiencia estresante con la emoción, poniendo al organismo en un estado de alerta, el estrés también libera otras hormonas que regulan el sistema inmune, estas influyen en el crecimiento, endorfinas, encefalinas y otras.

Al liberarse el cortisol por las glándulas suprarrenales, hace que el sistema inmune se prepare para defenderse de bacterias, virus, heridas, inflamaciones, y todo ello es buscando la adaptación para mantener el equilibrio homeostático.



La nueva visión del Estrés

El cerebro es el órgano central de la respuesta fisiológica, psicológica, y comportamental del estrés. La percepción de la persona, elaborada por el lóbulo frontal del cerebro, es la que determina qué es estresante y que no lo es.

Cuando el estrés se hace crónico (distrés emocional), hay un exceso de hormonas, corticoesteroides, y catecolaminas por parte de los ejes neuroendocrinos, produciéndose un impacto negativo en el sistema nervioso, que activa cambios bioquímicos y un desbalance hormonal que afecta a los sistemas endocrino e inmune.

Los últimos avances hablan de la importancia del ambiente social y los estilos de vida como factores que aumentan o disminuyen la salud. El deterioro de la misma, es el resultado del proceso permanente de comunicación multidireccional a través del cerebro (estrés percibido), sistema nervioso autónomo, el sistema endocrino, y el sistema inmune.

Estos sistemas son los encargados del equilibrio homeostático ante situaciones agudas de estrés, pero cuando el estrés se cronifica, se produce un desbalance químico en estos sistemas, y se facilita el estilo de vida poco saludable (excesos en alcohol, drogas, medicamentos, calorías, falta de descanso, etc.).


La respuesta comportamental del Estrés

La respuesta fisiológica y emocional del estrés, se viene estudiando hace bastante tiempo, ahora estamos ante en un nuevo paradigma, en el que se investiga la respuesta comportamental del estrés, en la que se incluye el estilo de vida y el medio ambiente en el que vive, como factores mediadores y moduladores de la cronicidad del estrés.

Nuestro comportamiento puede ayudar a buscar un estilo de vida que favorece la reducción del estrés y calidad de vida. Reiterar que el cerebro, no solo tiene un enorme poder sobre estos sistemas que venimos abordando, sino también sobre el comportamiento del individuo y su medio ambiente, como dijo el biólogo Venter:

Mucho de nuestra biología proviene de las complejas interacciones de todas las células y proteínas interactuando conjuntamente con factores ambientales, no guiadas directamente del código genético”, lo que recalca la importancia de los factores ambientales en el estrés.


El impacto negativo del Estrés crónico sobre la salud

El exceso de demandas ambientales, genera dificultades en la capacidad del organismo para poder responder a ellas y recuperar naturalmente la homeostasis. Vemos que el problema surge cuando el estrés se hace crónico, pues ya no se trata de un mecanismo de adaptación, sino que se produce una alteración en los sistemas que regulan los glucocorticoides y hormonas, produciéndose un desgaste en las funciones cerebrales, endocrinas e inmunológicas, predisponiéndonos a la enfermedad: síntomas psicofisiológicos como fatiga de las glándulas suprarrenales, procesos inflamatorios, alergias, asma, artritis reumatoide, enfermedades cardiovasculares, depresión, insomnio, fatiga crónica, enfermedades metabólicas que incluyen obesidad, diabetes tipo2, enfermedades cardiovasculares, etc.

Para afrontar el estrés crónico, se requiere participar en actividades que promuevan la salud y calidad de vida. Programas que incluyen alimentación sana, reducción del consumo de alcohol, tabaco…., ejercicios físicos moderados, técnicas que facilitan la respuesta de relajación, como así también es importante la práctica de tomar conciencia (Mindfulness) de los patrones de conducta tóxicos que producen síntomas de distrés emocional.




Comentario

Es importante tener en cuenta que en todo momento existe un cierto grado de estrés en el organismo, ya que su ausencia significaría la muerte.

Por lo que cuando alguien expresa que esta estresado, o que tiene ansiedad…en realidad lo que está comunicando es que hay un exceso de estrés (sustancias químicas: adrenalina, cortisol, noradrenalina…. en el organismo…).

También es importante tener en cuenta que el estrés no se activa solo ante emociones “negativas”, sino que un evento positivo (ej. como el coito), provoca la liberación de glucocorticoides, y una sorpresa repentina (ej. ganar la lotería), puede provocar la misma reacción endocrina que un suceso desagradable (Selye).

Agregaría la importancia del autoconocimiento, teniendo en cuenta que la manera en que interpretamos los acontecimientos, moviliza emociones y sentimientos, es importante conocer cómo funciona nuestra mente, qué patrones/creencias, muchas de ellas inconscientes nos condicionan y mueven esos estados emocionales, que a la vez movilizan una determinada química en el organismo y esto repercute en nuestra salud a todos los niveles.

Es necesario aprender a gestionar las emociones, desarrollando la inteligencia emocional.

Aprender a soltar las cargas emocionales, los conflictos no resueltos, traumáticos, que han quedado “grabados” a nivel inconsciente y que hacen que, hasta que no se resuelvan, atraigamos situaciones con una resonancia similar a la de origen para poder liberar ese dolor, que se traduce en dolor físico, emocional o ambos.

Destaco la importancia de entrenar la Atención Plena (Mindfulness) para aprender a observar la mente y sus mecanismos y lograr desidentificarse de los pensamientos y cambiar el enfoque de la atención cuando la mente se encuentra muy inquieta, o en un diálogo interno tóxico,…. logrando una tranquilización del sistema nervioso y con ello todos los sistemas que se interrelacionan.

También destaco la importancia del autocuidado, de ser amorosos y compasivos con nosotros mismos y la importancia de la gratitud, como estados que aumentan las endorfinas, entre otras sustancias y que potencian los estados saludables.

Otro punto importante es la espiritualidad (que no tiene necesariamente que estar ligada a una religión….) sino más bien a la intuición y confianza en un orden superior, una inteligencia que gobierna todo lo que existe incluso los procesos físicos/emocionales/mentales….y de la cual formamos parte. Darle un sentido profundo a la vida, la autotrascendencia, todo esto también moviliza sustancias químicas saludables en el organismo, activándose otras zonas cerebrales.

Ya la ciencia está estudiando cómo impacta la espiritualidad en nuestra mente y en nuestra salud física y emocional. Existen estructuras en el cerebro, que al ser estimuladas, pueden generar en nuestra mente experiencias místicas. Esto tiene que ver con los estadios alterados de consciencia y con algunas alteraciones del lóbulo temporal, el hipocampo o la amígdala.

Gardner, profesor de la Universidad de Harvard, habla de una “novena inteligencia”, la llamada inteligencia “existencial”, que está íntimamente vinculada al concepto de lo espiritual. Podría definirse como:

- La capacidad de pensar en temas abstractos.

- Poder reflexionar sobre uno mismo (metareflexión).

- Ver el mundo desde otras perspectivas.

- Adquirir una idea del universo y de nuestra situación en él.





Juana Ma. Martínez Camacho

Terapeuta Transpersonal
(Escuela Española de Desarrollo Transpersonal)
Especialista en Bioneuroemoción
(Instituto Español de Bioneuroemoción)
Facilitadora Internacional CMR (Liberación de la Memoria Celular)
(Cellular Memory Release)
Anatheóresis (Psicoterapia Regresiva Perceptiva)
(Transpersonal Anatheóresis Madrid)
Formación Internacional en Psiconeuroinmunoendocrinología
(IPPNIM)

www.centroelim.org