sábado, 1 de mayo de 2021

Ejercicio El Ahora

Enfócate a vivir el momento presente con plena conciencia.


Se trata de ser testigos en cualquier situación de la vida cotidiana, el momento en que nos sentimos llamados a observar la habitual cadena de pensamientos y de inmediato reencontramos un aquí y ahora que nos devuelve a la Presencia.

Como bien sabemos, la mente pensante, no solo opera en el mundo de la dualidad y dividiendo sujeto de objeto, sino que además, se dedica a rastrear el pasado y proyectar el futuro. Es decir, la mente pensante vive y se desenvuelve en el tiempo porque en realidad, ella crea el tiempo.

Cuando nuestra mente recuerda el dolor y lo proyecta al futuro, crea automáticamente temor, y por el contrario, cuando recuerda placer y asimismo lo proyecta al futuro, crea deseo.

La conciencia pura que en realidad somos sin embargo, vive el Presente. Todo momento presente vivido en la consciencia del ahora, es un momento liberado del tiempo y la ansiedad que este conlleva.

Lo infinito o eterno, no se basa en la cantidad más larga o ilimitada de tiempo que contenga, sino en el no tiempo, en la vivencia fuera y más allá del tiempo.

Es por ello que todos los momentos de presente puro que vivenciemos son momentos de infinitud y totalidad.

Durante el día, atestigua cualquier espacio cotidiano, ej. hablando con alguien, paseando, respondiendo al teléfono, en el cuarto de baño, comiendo, conduciendo, abrazando, bailando, contemplando…..salimos de la cadena asociativa de pensamientos encadenados inconscientes, y de pronto, sucede el momento mágico del puro ahora. De pronto sentimos que las brisas del despertar han rosado nuestra mente y nos vivenciamos desde la Esencia.

Nos ha costado muchos miles de años desarrollar la mente pensante, ¿Cuánto nos costara el despertar de la conciencia?.

Cada espacio, cada minuto en el ahora, es un minuto de conciencia, y por ello supone una aportación a la masa crítica de una Humanidad que anhela atravesar la dualidad del pensamiento y su consiguiente tiranía.

Observa durante el día, como se incrementan los momentos entregados al ahora, una ahora plenamente compatible con la acción eficaz y puntual de los objetivos materiales de nuestra persona.

Atención al súbito atravesar el pensamiento y sus esquemas.

Atención al regocijo que brota en los momentos en los que se contempla.

ATENCIÓN



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sábado, 17 de abril de 2021

Atención Plena- Mindfulness


La mente, suele funcionar de una manera automática, condicionada por los programas aprendidos en la niñez y durante nuestra vida, de manera que funciona reaccionando a los estímulos según los juzgue como “negativos o positivos”, según vayan a favor o en contra de lo que desea.

La mente funciona proyectando en el futuro la solución a sus problemas, pero basada en la experiencia pasada, escapándose del presente.
Cuando practicamos mindfulness, la mente está en el presente, somos conscientes de cada momento que vivimos, percibimos lo que ocurre como nuevo, sin compararlo con experiencias anteriores, así, no reaccionamos de manera automática y condicionada, y nos vamos desprendiendo de hábitos que tenemos muy arraigados en nosotros.

Se trata de aceptar cada experiencia sin juzgarla como buena o mala, sin darles un valor de acuerdo a experiencias anteriores, como un observador imparcial, y no se trata de ser indiferentes ante lo que nos sucede, sino, observar de manera objetiva la situación, aceptándola como es, sin dejarnos llevar por las emociones, actuando adecuadamente.

Tengamos en cuenta que, el dolor forma parte de la vida, muchas veces vivimos situaciones que son difíciles y que no podemos cambiar, pero sí podemos elegir una nueva manera de afrontarlas.

Si sólo reaccionamos ante los acontecimientos, entonces actuamos como de costumbre, pero si tratamos de vivir el presente, con atención, sin actuar de manera mecánica, podemos responder con calma ante cualquier situación, soltando poco a poco los hábitos y condicionamientos con los que reaccionamos por costumbre.



Ejercicio de atención a las sensaciones corporales

Elige un sitio tranquilo, siéntate cómodamente, cierra los ojos y nota lo que se siente al estar en tu cuerpo.

Fíjate en las sensaciones del cuerpo, cómo van y cómo vienen, sin prestar atención a ninguna de ellas en particular.

Si es una sensación agradable, percíbela y déjala ir.

Si es desagradable, también la percibes y la dejas ir.

¿Quizá sientes calor en las manos, presión sobre el asiento, hormigueos en la frente? Observa estas sensaciones como una madre miraría a su bebé recién nacido, preguntándose qué es lo que siente.

Observa lo que aparezca, una sensación tras otra.

Tómate tiempo.

Después de cinco minutos, abre los ojos lentamente.



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miércoles, 17 de febrero de 2021

La Respiración

La respiración es algo que nos parece tan básico que apenas le prestamos atención. El comienzo de la respiración cuando nacemos marca nuestra entrada en el mundo. Su cese marca nuestra salida de él y nuestra partida hacia una nueva dimensión.

Si estamos atentos a los cambios en nuestra respiración, nos daremos cuenta inmediatamente de que éstos nos informan de que está habiendo un cambio mental y emocional.

La depresión tiene su propia forma de constreñir la respiración, limitando el movimiento del diafragma. La ansiedad genera un patrón respiratorio rápido y superficial que aumenta los niveles de ácido láctico en sangre, los cuales, a su vez, generan mayor grado de ansiedad.

Los ejercicios de respiración son muy importantes para ayudar a desprendernos de esas corazas emocionales que hemos desarrollado a lo largo de los años.

Músicos y actores, antes de entrar en escena, se aseguran de disponer de unos minutos para hacer una serie de respiraciones profundas con el objetivo de conseguir mayor serenidad.

Volver a un patrón de respiración tranquilo y abdominal tiene un poderoso efecto calmante y, por eso, es tan práctico en situaciones complicadas en el quirófano, ante un altercado en la calle o cuando estamos en casa y ocurre algo que puede sacarnos de nuestro punto de equilibrio.

La respiración, además de por su impacto fisiológico, es de enorme utilidad para cultivar la capacidad de concentrarnos y prestar atención. Si sencillamente cerramos unos minutos los ojos y nos concentramos en los movimientos de la respiración, incluso contándolos, veremos cómo experimentamos unos momentos agradables de calma, paz y serenidad.

El simple hecho de parar los pensamientos perturbadores que con tanta frecuencia invaden nuestra consciencia tiene un claro efecto saludable porque reduce nuestra tensión interior y produce relajación corporal.


Ejercicio para relajarse (puedes utilizarlo para el insomnio)

Cuando consigues relajar tu cuerpo, acabas relajando tu mente y, finalmente, te duermes.

 Empieza a poner tu atención en los movimientos suaves de la respiración.

- Imagina que el aire se mueve desde el ombligo hasta la parte de la columna vertebral que se encuentra a la misma altura que el ombligo. Es decir, imagina que el aire entra por el ombligo y llega hasta la parte baja de la espalda, y luego, cuando espiras, va en sentido contrario.

Es como si hubiera un túnel que comunicara la parte anterior del cuerpo con la parte posterior. Cuenta unas quince inspiraciones y quince espiraciones.

- Repite lo mismo a la altura del corazón. El aire entra imaginariamente por la parte anterior del pecho y va hacia atrás hasta llegar a la parte de la columna vertebral situada a la misma altura.

Después, durante la espiración, se invierte el movimiento y el aire entra por detrás y sale por delante a la altura del corazón. También cuenta alrededor de quince inspiraciones y quince espiraciones.

- El último ejercicio respiratorio se hace a la altura del cuello. El aire entra a la altura de la laringe y sale por la parte posterior del cuello.

Al espirar el aire, entra por la parte posterior del cuello y sale por la parte anterior a la altura de la laringe. Cuenta quince inspiraciones y quince espiraciones.


Cuando te sientas tenso o confuso, recuerda que lo primero que has de hacer para sentirte sereno y confiado es tomar el control de la respiración. Es el paso más directo, rápido y eficiente para acceder de nuevo a un estado de equilibrio.



miércoles, 10 de febrero de 2021

La respiración Completa: “el sedante natural para el organismo”

Correlación entre el ritmo respiratorio y los estados de la mente


 Hay un vínculo estrecho entre la mente y el ritmo respiratorio. En la personalidad no hay nada aislado. La personalidad, aunque múltiple en sus manifestaciones, es unitaria en su funcionamiento global. Es la mente la que une, regula, la que integra y dirige la personalidad, no la mente consciente, sino la mente como forma dinámica de todos los niveles.

Cuando estamos preocupados, respiramos seca y violentamente; el entusiasmo produce una respiración más rápida, haciendo entrar más aire a los pulmones. Todos los estados de ánimo y los mentales, tienen su correspondiente cuadro respiratorio. La respiración es como un lenguaje particular, una expresión de nuestra personalidad, la cual se expresa a través de todos los niveles, y cada nivel revela lo que ocurre. Una persona con represiones psíquicas, tiene una retención en el ritmo respiratorio que le impide respirar profundamente, tiene una actitud de control y vigilancia que cierra la salida del inconsciente y se traduce en la respiración superficial.

Aprender a respirar, es aprender a vivir de un modo receptivo, abierto y con un buen funcionamiento en todos los niveles. 

La respiración completa, es el "sedante natural" para el organismo, y la puerta de entrada a los estados de relajación. 




LA RESPIRACIÓN COMPLETA 

La respiración es un acto natural que ocurre sin que tengamos que pensar en ello; es un mecanismo del cuerpo que permite el intercambio de gases entre el exterior y el interior del cuerpo. Tomamos oxígeno y eliminamos dióxido de carbono. 

Sin embargo si realizamos la respiración de forma consciente podemos enriquecer el organismo aportándole energía, porque la atención que pongamos en este acto es una energía que dirigimos con la mente hacia un objetivo. 

Se respira sin forzar, mientras inspiramos dejamos la atención en el recorrido del aire desde que entra por las fosas nasales, como pasa por la laringe y como llega a los pulmones, expandiéndolos y movilizando toda la caja torácica, el abdomen y el resto del cuerpo. 

Al exhalar observamos cómo se relaja el abdomen y la caja torácica, cómo los pulmones vuelven a su volumen normal, cómo el aire recorre el camino inverso al salir hacia el exterior por la laringe y finalmente por las fosas nasales. 

Se trata de prestar atención a las sensaciones del cuerpo al inhalar y al exhalar. Esto de por sí, nos induce a la relajación. La respiración completa, como su nombre indica, pone en juego tanto el diafragma como las costillas y la parte alta del tórax (zona clavicular).

La respiración completa es la base del Yoga y sirve para ampliar el pecho, los músculos y pulmones, que normalmente están incompletamente desarrollados, debido a la manera incorrecta y superficial con que respiramos. Se realiza sin esfuerzo, porque es la manera natural de respirar, que adoptan los niños o los pueblos “no civilizados”. 

Se denomina completa porque activa la parte inferior de los pulmones y el músculo diafragma (respiración diafragmática o baja), todas las costillas que forman el tórax (respiración torácica o media) y las clavículas y los hombros (respiración alta).

Podemos realizar esta respiración sentados o tumbados sobre la espalda, con la columna vertebral recta, y los ojos cerrados.


 1- Inhalar por las fosas nasales, llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que se obtienen poniendo en juego el diafragma, el cual al descender ejerce una leve presión sobre los órganos abdominales y empuja la pared frontal del abdomen. 
Después se llena la región media de los pulmones, haciendo salir las costillas inferiores, esternón y pecho. Luego se llena la parte alta de los pulmones, adelantando la superior del pecho, levantándolo, incluyendo los seis o siete pares de costillas superiores. En el movimiento final, la parte inferior del abdomen se contraerá ligeramente, cuyo movimiento da apoyo a los pulmones y también ayuda a llenar su parte superior.

 2- Retener la respiración algunos segundos.

 3 - Exhalar lentamente por nariz, entrando un poco el abdomen y elevándolo lentamente a medida que el aire sale de los pulmones. Cuando el aire ha sido exhalado completamente, aflojar el pecho y el abdomen.

 4- Mantener los pulmones vacíos unos instantes. El movimiento respiratorio es continuo, sin interrupciones, tanto en la inspiración como en la espiración. Se describen en cuatro fases, por razones prácticas. Con la respiración completa, todos los órganos del aparato respiratorio entran en acción y todas las partes de los pulmones funcionan al máximo.


 BENEFICIOS: 

-  Produce un estado de tranquilidad si hace correctamente y suficientemente despacio.

-  Regula el equilibrio del ph en el cuerpo y esto influye en nuestras reacciones cuando estamos en situaciones de estrés.

 -  Incrementa el prana y el oxígeno, sintiéndonos más conscientes y lúcidos.

 -  Limpia y purifica la sangre.

 - Ayuda a romper patrones inconscientes no deseados, como adicciones, hábitos, etc.

 - Reduce la acumulación de toxinas en los pulmones.

-  La respiración profunda y consciente, induce a estados de relajación y meditación.

-  Reduce la ansiedad, el miedo, mejora la depresión.

- Limpia los canales energéticos, elimina bloqueos, favorece el buen funcionamiento del campo electromagnético.


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jueves, 21 de enero de 2021

Comunicación Cuerpo-Mente


Hasta no hace mucho tiempo, mientras la medicina y los experimentos neurocientíficos se ocupaban del cerebro humano, la psicología se dedicaba fundamentalmente a la observación, la medición, la clasificación y la terapia del comportamiento humano.

Los psicólogos y los biólogos parecían ser habitantes de mundos distintos. Afortunadamente, esto está cambiando lentamente.

Todo cuanto sentimos y pensamos es el resultado de complejos procesos de asociación e interacción de las células nerviosas del cerebro, que a su vez se comunican mediante fibras nerviosas y hormonas con el sistema inmunitario y las glándulas de secreción interna.

El universo de estímulos capaces de modificar el curso de nuestra biología recién está empezando a reconocerse en el ámbito científico y, gracias a esta concientización, es posible decir que muchas enfermedades tendrán una evolución distinta si empleamos recursos propios.

Todo puede transformarse en oportunidades. Contamos con un enorme potencial para sanar.

El cuerpo y la mente están íntimamente ligados y su interacción ejerce una profunda influencia sobre la salud y la enfermedad.

Las emociones cuando las reprimimos, vulneran nuestro sistema inmune, al igual que el estrés y las creencias insalubres que se instalan en nuestro cerebro en forma de redes neuronales, determinando respuestas adictivas a nuestra forma de percibir y reaccionar en la vida.

Podemos adquirir plasticidad biológica y biopsicosocial para enfrentar situaciones adversas y salir fortalecidos. Esto es resiliencia, la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límites y sobreponerse a ellas.

Ya no podemos negar que las actitudes, hábitos, los estados emocionales (desde el amor hasta la compasión, desde el miedo hasta el resentimiento o la rabia) pueden desencadenar reacciones que afectan la química interna, optimizando o debilitando nuestro estado funcional.

Nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones. Cuando aprendemos como se crean estos hábitos tóxicos que nos afecta en la vida y que están instalados en nuestras redes neuronales, podemos acabar con ellos y además, reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que podamos tener nuevos comportamientos más saludables en nuestra vida.

El cuerpo es como un mensajero, nos alerta constantemente cuando algo de lo que pensamos, sentimos o imaginamos, es bueno o no para nuestra biología, mediante indicadores somáticos de bienestar o malestar, que, generalmente ignoramos.

Podemos aprender a movilizar sustancias químicas (drogas endógenas) para mover el curso de nuestra biología.

Estas drogas endógenas (internas) pueden ser antidepresivos, estimulantes, ansiolíticos, analgésicos, etc., esta es un área rica y poco difundida.

Aprende más en:


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martes, 19 de enero de 2021

El abrazo de la Mariposa (para ansiedad- estrés...)


El abrazo mariposa es una técnica del EMDR que se utiliza con muy buenos resultados en casos de etrés post-traumáticos: fobias, ansiedad, miedo, inseguridad, estrés, etc. 


¿Qué es EMDR? 

Movimientos Oculares de Desensibilización y Reprocesamiento (EMDR) es un método psicológico que se utiliza para tratar dificultades emocionales que fueron causadas por experiencias difíciles en la vida de la persona: guerras, asaltos, catástrofes naturales, fobias, ataques de pánico, traumas de la infancia, miedos, angustia, etc. 

Es un método complejo que combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como la psicodinámica, cognitiva, conductual y Rogeriana. 

En 1987, la psicóloga norteamericana, Francine Shapiro, observó que los movimientos oculares en ciertas condiciones pueden reducir la intensidad de los pensamientos perturbantes. 

Inició una investigación en 1989 con personas traumatizadas por en la guerra de Vietnam y víctimas de abuso sexual, para medir la eficacia del EMDR, y comprobó que se reducían de manera significativa los síntomas del Trastorno por Estrés Post Traumático.

Desarrolló este método terapéutico que utiliza la estimulación bilateral (visual, auditiva o kinestésica) para procesar recuerdos traumáticos, cambiar creencias autolimitantes y desensibilizar emociones y sensaciones negativas.


La estimulación bilateral puede ser: 

a) visual, el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta;

b) auditiva: el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos; 

c) kinestésica, el terapeuta golpetea suavemente y en forma alternada sobre las manos o los hombros del paciente. Esto facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el procesamiento de la información y la disminución de la carga emocional.

El abordaje empleado en EMDR se sustenta en tres puntos: 

1) experiencias de vida temprana; 

2) experiencias estresantes del presente y 

3) pensamientos y comportamientos deseados para el futuro. 


Una de las técnicas más sencillas de EMDR que puede ser utilizada eficazmente por uno mismo, es la siguiente: 


El Abrazo de la Mariposa. 

Es un método de autorregulación emocional.

Este recurso, fue originado y desarrollado por Lucina Artigas, durante el trabajo realizado en Acapulco, Guerrero (México), con los sobrevivientes del huracán Paulina en 1997. 

El Abrazo de la Mariposa, es una Estimulación de Atención Dual (EAD) que consiste en cruzar los brazos sobre el pecho. La punta del dedo medio de cada mano debe de quedar bajo la clavícula y el resto de los dedos y la mano deben de cubrir el área que se encuentra debajo de la unión de la clavícula con el hombro y de la clavícula con el esternón, para ello, mano y dedos deben de estar lo más verticalmente posible (los dedos dirigidos hacia el cuello y NO hacia los brazos). Una vez hecho esto, se pueden entrelazar los dedos pulgares (formando el cuerpo de la mariposa) y los otros dedos formarán sus alas. 

El abrazo de la Mariposa estimula diversos puntos de acupuntura: Meridiano del Riñón 23, 24, 25, 26 y 27 y Meridiano del Estómago 13, 14, 15, 16 y 17. Cada uno de ellos con muchos beneficios. 

1- Elije un lugar cómodo y tranquilo, aireado. Asegúrate que no serás interrumpido en los próximos 15 minutos. Busca una posición cómoda, puede ser sentado o tumbado. 

2- Cruza tus manos sobre el pecho, cruzando los pulgares a la altura del esternón. Tus manos tienen que quedar sobre los pectorales para que puedas realizar tapping (golpecitos con los dedos). 

3- Ahora te concentras en tu respiración hasta que sea lenta y profunda. No es necesario que retengas el aire, la respiración tiene que ser fluida, a tu ritmo, y la mantienes así durante todo el proceso. 

4- Enfoca tu mente en una situación que te genera malestar, una palabra o imagen que defina lo que te produce estrés. (Si sólo buscas quitarte el estrés momentáneo, sólo relájate sin fijar la mente en nada en particular.) 

5- Cuando la tengas... Inicias el tapping, es decir, golpea suavemente con las yemas de tus dedos primero en un lado y luego en el otro, de manera alternada (no los dos a la vez). Permanece unos minutos centrándote en el problema y haciendo tapping. Cuando lo consideres oportuno chequea cómo te sientes, como se siente tu cuerpo. 

6- Recuerda el hecho traumático y detecta si ha disminuido su respuesta negativa. 

7- Repite el proceso anterior hasta completar al menos unos 15 minutos. Al finalizar los 15 minutos la respuesta negativa debiera haber disminuido en forma considerable. Puedes medir la intensidad de 0-10, antes de iniciar el tapping y otra vez después, al terminar. 

8- Repite la técnica de dos a tres veces en el día si estás trabajando sobre un hecho intenso. De lo contrario, es suficiente practicarlo una vez al día, durante una o dos semanas para hacer desaparecer la respuesta corporal traumática.



imagen tomada de internet


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sábado, 12 de diciembre de 2020

Comunicación e interacción cuerpo-mente

 

Nuestra mente y nuestro cuerpo, constantemente están comunicándose, esta interacción la estudia la Psiconeuroendocrinoinmunologia (PNEI), esta estudia la interacción entre los procesos de adaptación de conducta, neuronales, neuroendocrinos y los inmunológicos. Su premisa principal es que la homeostasis (equilibrio) es un proceso integrado que involucra las interacciones entre los sistemas nervioso, endócrino e inmune. 

Toda esta extraordinaria maquinaria neuro- inmuno- endocrinológica, está permanentemente a nuestras órdenes y cada uno de nosotros de manera consciente o no, la estamos movilizando a cada segundo. 

Es el cerebro el que coordina y envía sus órdenes a través del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, y pone en marcha la secreción de una serie de hormonas que alcanzan los linfocitos que, en última instancia son los que transmiten las órdenes. Y también a través del sistema nervioso autónomo, simpático y parasimpático, al que el sistema inmunitario presta especial atención y escucha en cada momento. 

De manera que podemos darnos cuenta de cómo nuestros pensamientos, actitudes y creencias, crean las condiciones de nuestro cuerpo a través de los sistemas de control homeostático de nuestro organismo: sistema nervioso, endocrino e inmunitario. 

El estado emocional, filtra y modula la percepción para que los estímulos ambientales, los factores psicosociales, los estresores que vivimos, y en general todo aquello que nos importa, produzca determinado tipo de impacto sobre el cerebro. 

El cerebro, utiliza por un lado el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y por el otro el sistema nervioso vegetativo para comunicarse con el sistema inmunitario. Los intermediarios son las moléculas de información que corresponden a cada uno de estos tres sistemas, o sea, las hormonas del sistema endocrino, los neurotransmisores del sistema nervioso y las linfosinas del sistema inmunitario. 

En el sentido inverso, este proceso también funciona: el sistema inmunitario recoge información periférica de estresores infecciosos o inflamatorios radicados en cualquier órgano o tejido del cuerpo, y a través de la secreción de linfosinas, informa lo que ocurre al cerebro, el cual con la información adecuada, pone en marcha las correspondientes estrategias de comportamiento. 

Es decir que, los efectos del comportamiento, están mediados por las linfocinas del sistema inmunitario ya sea el estresor infeccioso-inflamatorio (en el sentido sistema inmunitario-sistema nervioso), o bien ambiental psicológico (en el sentido sistema nervioso-sistema inmunitario), pero en ambos casos, el sistema de respuesta es común. 

El sistema nervioso modula el sistema inmunitario y viceversa, el sistema inmunitario informa al sistema nervioso. 

Los tres sistemas forman un triángulo de información en donde el sistema nervioso impone su melódico ritmo, el del día y la noche, el de luz y oscuridad, el de bienestar y malestar, el de placer y dolor, el de los periodos de sueño y el ritmo circadiano. Y esa conversación no cesa nunca, ni siquiera cuando dormimos y mucho menos cuando quedamos sin energía; justo en estos casos es cuando nuestro sistema inmunitario se apodera de ella totalmente, justo cuando más la necesita para desempeñar su trabajo en estos momentos de depresión o enfermedad. 

El sistema inmunitario, no solo escucha, sino que reacciona al diálogo emocional. Es nuestro cuidador, siempre que se le permita disponer de la información adecuada. 

El sistema inmune es nuestro sexto sentido, el que informa a nuestro organismo de lo que no se puede ver, ni tocar, ni oir, ni degustar, ni oler; pero si es capaz de traducir información ambiental al cerebro que no es captada por otros sentidos, estímulos no cognitivos o premonición de enfermedad, por ejemplo. 

Los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario, encarnan en nuestro organismo literalmente, el proceso de la consciencia que queda impreso en nuestros tejidos a partir de nuestras vivencias, así entendemos como una persona puede enfermar a causa del sufrimiento y también como la comprensión psicológica del mensaje que trae cada enfermedad grave, ilumina el área del cerebro que enviara sus órdenes al sistema inmune para que ponga fin al conflicto. 

Es fácil comprender entonces como diversos factores psicosociales (el estrés, el tipo de personalidad, la preocupación y el modo de afrontarla, el apoyo social, el duelo, los conflictos de pareja, la depresión, la ansiedad, un desastre natural, o un conflicto bélico), producen un patrón de impacto específico sobre el sistema inmunitario, que termina elaborando el patrón de respuesta inmune propio de cada individuo. Una forma de llevar la experiencia en el organismo que, sumado a factores como la edad, la dieta, y otros, dependerá su estado de salud o enfermedad y en caso de esta última, que tipo de enfermedad y que órgano se afectará, según la vulnerabilidad de cada uno frente al impacto físico y/o emocional. 

Las expresiones afecto-cognitivas, influyen en el sistema de defensas. Sabemos que al disminuir la ansiedad, aumenta de manera específica los linfocitos CD4, que confesar secretos de culpabilidad produce un aumento del número de linfocitos o que las hormonas del estrés disminuyen las células NK (“asesinas naturales”) circulantes. 

Toda memoria es biocognitiva y la mente se encuentra en todo el cuerpo. El hecho de que el sistema inmune tenga la capacidad de aprender parámetros afectivos y cognitivos, explica porque el recuerdo reproduce respuestas fisiológicas. 

El sistema inmunitario se pasa el tiempo escuchando nuestros monólogos y su respuesta está condicionada por los pensamientos. 

Las células que defienden el organismo tienen receptores de las sustancias que el cerebro produce con cada pensamiento. 









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