La inflamación crónica y la activación
inmunitaria, es el signo más evidente de
un mal funcionamiento del Nervio Vago, que muchos profesionales pasan por alto.
La inflamación crónica, se puede manifestar de
muchas formas: dolores artríticos de menor grado en rodillas, tobillos,
caderas, hombros y muñecas hasta trastornos autoinmunes no tratados, que
destruyen las células sin darnos cuenta.
Si el Nervio Vago funciona óptimo, es capaz de
transmitir información para reducir estos niveles inflamatorios, una vez que la
causa del trastorno, ha sido eliminada.
Las enfermedades autoinmunes
El mayor volumen de nuestras células inmunes, está
localizado en el intestino, áreas conocidas como tejido linfoide, allí se producen muchas de las respuestas inmunitarias, dado que
el tracto digestivo es muy sensible a la penetración de invasores y toxinas;
siendo estos los desencadenantes que hacen que las células inmunes se vuelvan
activas, y a veces, excesivamente activas.
Inflamación debida a traumas físicos y emocionales
La inflamación es un mecanismo protector, que se
produce en nuestro cuerpo para protegernos de posibles daños; los problemas
aparecen, cuando las señales de inflamación, se producen durante un período de
tiempo más prolongado.
Los niveles de inflamación son beneficiosos para
el cuerpo, pero solo si están controlados por el Nervio Vago y la vía
antiinflamatoria colinérgica.
Los signos repetitivos de inflamación debidos a un
trauma físico, pueden obedecer a varias razones: accidente de
coche, múltiples embarazos, esguinces, torceduras, técnicas inadecuadas de
levantamiento de pesas, lesiones crónicas.
Traumas emocionales: cualquier evento estresante
que suframos y cree un impacto negativo en nuestro estado de ánimo de manera
sucesiva durante breve tiempo, como la muerte de un ser querido, la pérdida de
ingresos, malos tratos emocionales y psíquicos, la carga emocional de una grave
lesión física, un evento traumático que nos pone en lucha/huida; si entonces
sufrimos un pequeño trauma físico, los niveles de inflamación, aumentan
causando procesos inflamatorios crónicos, difíciles de controlar. Un trauma
emocional, puede no ser el desencadenante de la inflamación, pero propicia un
estado que agrava el efecto del trauma físico.
El promedio de frecuencia cardiaca es de 60 y 100
latidos por minuto, en reposo.
Cuanto más estresado estamos, más rápido late el
corazón. Los impulsos eléctricos del Nervio Vago y los nervios simpáticos,
dictan el cambio en la frecuencia cardiaca.
Cuanto más baja es la frecuencia cardiaca en
reposo, más fuerte es tu Nervio Vago.
El hígado realiza centenares de tareas cada
segundo. Desde cuantificar y controlar continuamente el azúcar en sangre, hasta
filtrar toxinas en sangre y producir sales biliares y sus efectos alcanzan todo
el cuerpo.
El hígado requiere de ciertos nutrientes para funcionar óptimo. Una de las tareas consiste en desintoxicar la sangre, filtrando y eliminando las hormonas, los neurotransmisores, los medicamentos, las toxinas que no deberían estar presentes en altas concentraciones.
Estrés (lucha/ huida/parálisis)
Deberíamos activar nuestro simpático un 80% del
tiempo, y permanecer en estado relativamente parasimpático. No obstante, es
importante que seamos capaces de pasar rápida y fácilmente al estado simpático,
para hacer frente a los estresores que pueden aparecer en cualquier momento.
Tendemos a poder hacerlo con bastante facilidad, gracias al neurotransmisor adrenalina y la hormona cortisol. Ante una emergencia, pasamos rápidamente a
lucha/huida, sin pensarlo.
Los problemas de salud, aparecen cuando nos cuesta
pasar del estado simpático al estado parasimpático. Cuando el peso que llevamos, es muy pesado y nos
cuesta cargarlo y cuando nos resulta difícil pasar al estado más sosegado y
confortable del reposo y digestión.
Cuando dormimos, pasamos por 5 fases cíclicas de
actividad cerebral.
Las fases uno y dos, son de un sueño ligero, a menudo asociados a los primeros 7 a15 minutos de conciliar el sueño.
Las fases tres y cuatro, son fases de un sueño
profundo y restaurador, asociadas a la reparación de
músculos y tejidos, crecimiento y desarrollo, potenciación de la función
inmunitaria y producción de energía para el día siguiente: se trata de todas las tareas en las que media el
Nervio Vago, para ayudar a nuestro cuerpo a rendir al día siguiente, a nivel
óptimo.
Está demostrado que la actividad del Nervio Vago (medida
según la variabilidad de la frecuencia cardíaca), es notablemente más alta
durante los estadios tres y cuatro del sueño.
La quinta fase del
sueño, es la del sueño de movimientos oculares rápidos (o REM, de rapid eye
movemente). Durante esta fase, la
variabilidad de la frecuencia cardíaca disminuye.
Sabemos que la actividad parasimpática disminuye notablemente durante esta fase del sueño REM, asociado a la
formación de recuerdos y sueños.
A medida que envejecemos, estas fases tienen lugar
en distintos momentos de la noche. Pero en la edad adulta, las cuatro primeras
fases suelen ser cíclicas y ocurrendurante la primera parte de la noche,
mientras que el sueño REM suele producirsemás tarde. Este es el motivo por el
que muchas personas se despiertan durante un sueño y son capaces de recordar
ciertos momentos del mismo.
En general, experimentamos unos cinco o seis ciclos de sueño REM cada noche, lo que significa que entramos en el sueño
profundo y restaurador más o menos el mismo número de veces.
Un sueño profundo y restaurador, representa el
gimnasio para el Nervio Vago.
El Nervio Vago se entrena durante el sueño
profundo y restaurador, las fases tres y cuatro del ciclo de sueño. Tiene que entrenarse para funcionar bien, al igual
que lo hace un músculo al hacer ejercicios. Esto significa que, si no descansas
bien, es probable que no entres en sueño profundo y restaurador necesario para
que el Nervio Vago se entrene. Si no lo entrenas, le privas de la
capacidad de rendir de forma óptima.
Estudios relativamente recientes, muestran que las
fibras aferentes del NV, expresan genes de reloj en los ganglios nodosos. Esto
significa que el NV actúa a modo de reloj periférico, sobre la base de la
cantidad de comida presente en el estómago.
A ciertas horas, da sensibilidad a la expansión
del estómago alta, y a otras, baja.
Si tienes la sensación de haber comido demasiado y
muy tarde por la noche, se debe a que el estómago es mucho menos sensible a
expandirse durante la noche, cuando el sol se ha puesto.
Si te acuestas tarde y cenas copiosamente a última
hora de la noche, y te sientes somnoliento o falto de energía a la mañana
siguiente, es probable que el Nervio Vago se active en momentos inoportunos, lo
que conduce a una actividad disfuncional del nervio.
El Nervio Vago se activa cuando estás en una
situación social e interactuando cara a cara con la gente.
Un estudio muestra que la variabilidad de la
frecuencia cardiaca (un excelente método de medir el tono vagal), disminuye en
personas con una menor interacción social y un estado de ánimo deprimido. Los
síntomas de la depresión se asocian a una falta de tono del Nervio Vago.
La depresión está directamente ligada a un bajo
tono Vagal
Los estudios indican que nuestros sentimientos de
felicidad y positividad, están directamente conectados con la actividad del NV
y el tono Vagal. Cuantas más interacciones sociales positivas y personales
tengas, más lo entrenas para que funcione de forma óptima.
Las personas que viven en un entorno aislado, con
escasa interacción social, no pueden ejercitar su Nervio Vago para que rinda al
máximo y son más propensas a padecer trastornos de salud, causados por niveles
inflamatorios que el NV no puede controlar.
- Ejercicios Respiratorios: es lo primero para estimular el Nervio Vago, aprender a respirar correctamente. Los ejercicios de respiración lenta, son muy efectivos para mejorar la variabilidad de la frecuencia cardiaca.
Un minuto de respirar lenta y profundamente (focalizado en el aire al entrar y salir por la
nariz) puede tener resultados
positivos sobre tu estado de ánimo, niveles de estrés y salud en general.
- Apaga móviles o ponlos en modo avión, desconecta
router.
- Evita comer y beber enseguida antes de irte a
dormir, para no predisponer al cuerpo a ir al baño de noche.
- Dormir en un espacio limpio y ordenado es
imprescindible para mejorar la calidad del sueño y la salud.
- Limpiar y ordenar tu espacio periódicamente,
tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo y los niveles de energía.
- Dormir de costado, preferentemente del lado
derecho.
- Si tomas frio por ejemplo al final de ducharte,
y te esfuerzas por respirar hondo tanto como puedas, mientras experimentas el
frio, el Nervio Vago se reforzará y funcionará a un nivel más óptimo.
La crioterapia se utiliza para reducir la
inflamación y activar la sanación a través del sistema nervioso parasimpático.
- Tararear, canturrear y recitar, es otra forma de
estimular, de activar los músculos laríngeos que reciben señales de las ramas
del NV y permiten que las cuerdas vocales se tensen y se relajen, lo que
determina el nivel del tono de nuestra voz; al hacer vibrar estos músculos,
estimulamos el Vago para que envíe señales.
- Estimular el reflejo nauseoso, por ejemplo con
el cepillo de dientes, tocar el paladar blando para producir náuseas y
estimular así el Vago.
- Hacer gárgaras, requiere la activación de los
tres músculos faríngeos en la parte posterior de la garganta, estimula el Vago,
puedes hacerlo dos veces por día, con energía.
- Practica de yoga o pilates, para optimizar la
respiración y calmar la mente.
- Mindfulness- Atención Plena. Meditación.
- Risa y conectividad social (videos de risa, chistes, risoterapia, yoga de la
risa).
- Escucha tu música favorita… ayuda a la
variabilidad cardiaca, y por ende a la actividad del Nervio Vago y nervios
parasimpáticos
- En los atascos, en el coche, si estás en casa
bajo de ánimo, pon una pieza de Mozart como música de fondo, te sentirás más
animado.
- Alimentos verdes, magros, sin tantos pesticidas.
- Ayuno intermitente, no comer durante 6 a 8 horas
mientras estás despierto… Ejemplo, puedes limitar la ingesta de calorías a la
hora del desayuno, así hay menos azúcar en sangre a primeras horas del día (se puede tomar aminoácidos en polvo para el
óptimo funcionamiento de las células) y consumir la primera comida a la hora del almuerzo. O dos
comidas al día entre el medio día y las 8 de la tarde.
- Movimiento y ejercicio diario para equilibrar
los niveles de azúcar y grasa corporal.
- Exposición a la luz solar, nuestro cuerpo está
programado a funcionar basándose en la cantidad y el tipo de luz solar que
penetra en nuestros ojos y la piel, es bueno para las células.
- Tomar suplementos.
EL NERVIO VAGO - LA TEORIA POLIVAGAL Y EL ESTRÉS
APRENDIENDO
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